Qué es el Depósito Legal
El Depósito Legal es la obligación legalmente establecida de entregar a la Administración un número determinado de ejemplares de las publicaciones de todo tipo, reproducidas en cualquier soporte tangible, por cualquier procedimiento para distribución pública, alquiler o venta. Estos ejemplares se depositan de forma permanente en las bibliotecas.
En el caso de los libros se depositarÔn cuatro ejemplares.
El depósito legal tiene como objetivo la recopilación del patrimonio cultural e intelectual de cada paĆs, con el fin de ponerlo a disposición de los ciudadanos, fundamentalmente a travĆ©s de las bibliotecas. Se trata, pues, de un medio que garantiza la conservación de toda la producción editorial y debe ser contemplado como un bien democrĆ”tico que asegura a los ciudadanos de hoy, y a las generaciones futuras, el acceso al legado intelectual con fines de información e investigación.
La Biblioteca Nacional de España es el centro que recoge el conjunto del depósito legal de España. Las Comunidades Autónomas fijan cuales son sus centros conservadores. Normalmente hay una biblioteca central en cada Comunidad que acoge lo recibido en sus Oficinas de depósito legal y bibliotecas públicas que reciben lo depositado en la Oficina de su provincia.
¿Para qué sirve el Depósito Legal?
La misión del Depósito Legal es recoger, conservar y difundir el patrimonio bibliogrÔfico y documental. Y son las bibliotecas de las Comunidades Autónomas asà como la Biblioteca Nacional de España las responsables de conservar y difundir este patrimonio.
Los principales objetivos del Depósito Legal son:
- La recopilación y preservación de una colección nacional de materiales bibliogrÔficos de todo tipo.
- La redacción y publicación de la bibliografĆa nacional.
- El control estadĆstico de la producción editorial.
- La constitución de colecciones bibliogrÔficas regionales o locales.
¿Quién estÔ obligado a realizar el Depósito Legal?
Hasta la Nueva Ley de 2011, el depósito legal lo solicitaban y realizaban directamente los impresores. En la actualidad estĆ”n obligados a solicitar el nĆŗmero de depósito legal losĀ editoresĀ de una obra publicada y sólo para un formato tangibleĀ (se incluyen las publicaciones digitales en soporte CD-Rom, DVD,…). Si el editor no lo solicita, deberĆ” hacerlo e el siguiente orden: el productor, impresor, estampador o grabador.
Si has autopublicado tu obra, tú serÔs el encargado de solicitar y depositar los ejemplares en la Oficina que te corresponda.
La nueva ley confiere un papel destacado al editor, como āsujeto depositante principalā y este deberĆ” depositar todo lo que se edita en EspaƱa, aun cuando no haya sido producido o impreso dentro del territorio nacional.
Son objeto de depósito legal, todas las obras bibliogrÔficas, sonoras, visuales, audiovisuales y digitales, producidas o editadas en España, por cualquier procedimiento de producción, edición o difusión y distribuidas en cualquier soporte, tangible o intangible.
Para saber mƔs, puedes leer la Ley 23/2011.
¿Cómo se solicita?
En primer lugar el editor o, en su caso, el productor tiene que solicitar un número de depósito legal en la Oficina de la provincia donde tenga el editor la residencia o sede social. La relación de estas Oficinas puedes descargarla desde este link.
El número de depósito legal debe imprimirse en las publicaciones, normalmente en la pÔgina de créditos.
La tramitación del depósito legal es gratuita.
Cada Comunidad Autónoma tiene establecido el modo de facilitarlo pudiendo realizarse en la mayorĆa de los casos por vĆa telemĆ”tica.Ā A los dos meses, y siempre antes que la obra sea distribuida, se deberĆ”n depositar los ejemplares de la publicación en esa misma Oficina. Una vez depositados los ejemplares la Oficina correspondiente te facilitarĆ” un certificado.
¿El Depósito Legal protege mis derechos de autor?
No. Muchos autores para asegurar los derechos sobre una obra suya no publicada recurren a solicitar número de depósito legal para ella. Esto es un error. Por depósito legal deben ingresar solo obras difundidas, por ello ninguna obra que no haya sido difundida recibirÔ número de depósito legal ni podrÔ ser depositada.
Para dejar constancia de la autorĆa y poder defender consecuentemente los derechos de autor existe el Registro de la Propiedad Intelectual. La Oficina EspaƱola de Patentes y Marcas registra los tĆtulos de revistas y de libros.
¿CuÔl es origen del Depósito Legal? Un poco de historia
En EspaƱa el antecedente del depósito legal se remonta a 1616, en el que durante el reinado de los Austrias se Ā intentó convertir la Biblioteca de El Escorial en biblioteca depositaria, pero no fue hasta 1716 cuando los Borbones cuando por Real CĆ©lula se concedió a la Biblioteca Real de Madrid, hoy Biblioteca Nacional de EspaƱa, el privilegio de recibir un ejemplar de cuantos libros y papeles se imprimiesen. Esta disposición se reitera y confirma en aƱos posteriores; asĆ, en 1761 se insiste en que los impresores deben entregar un ejemplar de todo lo que impriman, y deberĆ”n hacerlo antes de poner a la venta la obra o anunciarse en la “Gaceta”.
La denominación Depósito Legal y el momento histórico en que se organizó en EspaƱa de un modo realmente efectivo (1958) ha llevado en ocasiones a que esta obligación fuera percibida por los ciudadanos como un instrumento de control de publicaciones, incluso como algo relacionado con la censura. Pero en su origen tenĆa una finalidad puramente cultural, como es la de reunir el patrimonio bibliogrĆ”fico para ponerlo a disposición de los ciudadanos del presente y del futuro.
El 30 de julio se publica en el B.O.E. la Ley 23/2011, de depósito legal. Esta nueva ley, fruto de un gran acuerdo bibliotecario, responde a la necesidad de adaptar la recopilación del patrimonio bibliogrĆ”fico -y asĆ su conservación y difusión- a los cambios producidos en el mundo de la edición como consecuencia de las nuevas tecnologĆas y, especialmente, a las publicaciones en red. La Ley responde tambiĆ©n a la necesidad de adecuar la prĆ”ctica del depósito legal al estado de las autonomĆas tanto en lo que hace a sus colecciones como a la distribución de las competencias entre ellas y la BNE.
Por ello, hoy el depósito legal se realiza en las oficinas de cada Comunidad Autónoma y ellas son las que  dictan las disposiciones reglamentarias necesarias para el desarrollo de la Ley de Depósito legal, asà como sus centros de depósito, las oficinas de depósito legal, y sus centros de conservación: las bibliotecas y otros centros que conservarÔn y difundirÔn lo ingresado por depósito legal.
